Desde que se lanzó al mercado el primer coche eléctrico todos nos hacemos la misma pregunta: “¿Y si me quedo tirado en mitad de la carretera?”. Hay usuarios que todavía no se pasan al coche eléctrico por el miedo a quedarse sin batería. Pero nosotros nos preguntamos si es acaso posible quedarse sin batería de golpe. Podéis estar tranquilos, los coches eléctricos están diseñados para evitar precisamente esta situación. No se pueden apagar de repente sin avisarnos.
Hoy desmontamos el mito, así que sigue leyendo si quieres desmontarlo con nosotros y resolver tus dudas. También te daremos consejos para evitar llegar a esta situación.
¿Cómo avisa un coche eléctrico antes de agotarse?
Primera afirmación clave: el coche no llega al 0% sin avisar antes varias veces. Existen diversas alertas, tanto sonoras como visuales, que empiezan cuando el coche baja del 20%. Con esto el coche te está pidiendo que busques un punto de recarga pronto. Cuando nos acercamos al 10%, el coche activa el modo “ahorro de energía”, como en los teléfonos móviles, y empieza a limitar distintas funciones del vehículo. Se limita la aceleración y la velocidad máxima, y otros aspectos como la climatización. Es importante destacar que el vehículo recalcula constantemente su autonomía restante, así puedes saber con bastante precisión cuantos kilómetros te quedan y si podrás llegar a tu destino.
Puede pasar que ignores estas señales y creas que puedes llegar a tu destino con la batería suficiente. Cuando la batería llega a su nivel más bajo, el coche deja de tener la energía suficiente como para hacer funcionar el motor y pierde fuerza poco a poco hasta quedarse completamente parado. Dependiendo del modelo, podrás avanzar unos metros más o quedarte parado. Lo más recomendable es no esperar a que la batería llegue al límite y planificar la recarga con tiempo para evitar sustos.
Debemos destacar una diferencia importante con respecto a los coches de combustión: un coche eléctrico no puede remolcarse. Si te quedas tirado, vas a tener que llamar a una grúa, es lo más seguro.
Y ahora te traemos unos consejos para evitar que te quedes sin batería, ¡muy atento!
- Qué importante es la organización. Te recomendamos organizar el trayecto con antelación. Revisa los puntos de recarga existentes en tu trayecto. Existen aplicaciones especializadas que te indican dónde encontrar puntos de recarga y el propio sistema de navegación del vehículo también puede ayudarte a ubicar estaciones disponibles.
- Siempre nos han dicho que agotar la batería del teléfono es lo peor, porque terminas cargándote el teléfono. Pues aquí es igual. Debes cuidar el rango habitual de carga. Mantener la batería, en el día a día, entre aproximadamente el 20% y el 80% ayuda a conservar su buen estado y reduce el riesgo de apurarla más de la cuenta.
- Apuesta por una conducción más eficiente. Los programas de ahorro de energía suavizan la aceleración y gestionan mucho mejor el consumo. Esto puede traducirse en kilómetros adicionales sin necesidad de cambiar tu trayecto.
- Intenta evitar la calefacción o el aire acondicionado. Ambos tiran bastante de la batería. Así que si ves que estás en las últimas de batería ponte una manta o saca un abanico.
- Los neumáticos son muy importantes. Vigila la presión.
- Carga completamente solo cuando realmente sea necesario. Es mejor reservar la carga total para trayectos largos. No necesitas llegar al 100% en el día a día.
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